
Te espero sentada en
la esquina de siempre,
y más arreglada que
si fuera un viernes
sin ninguna cita hecha
previamente
pero con la plena
intuición de verte.
la esquina de siempre,
y más arreglada que
si fuera un viernes
sin ninguna cita hecha
previamente
pero con la plena
intuición de verte.